Dylan y el comisario Rehn (o los derechos sin contexto)

Javier de Lucas

Tenía el día suelto, que se dice. Y, por qué no, decidió permitirse alguna licencia poética. Mejor aún, musical. Pidió a su secretario que buscara en Google algo de Dylan. Preferentemente algo menos conocido, que diese la apariencia de un experto seguidor del viejo cantautor… y le salió Ballade of a Thin Man, una compleja canción del álbum de 1965 Highway 61 Revisited, protagonizada por un estrafalario Mr Jones.

El tono irónico y hasta crítico, quedaría bien, se dijo. Por ejemplo, donde Dylan canta algo así como “algo está pasando por aquí, pero tú no te enteras, Mr Jones!” (Because something is happening here / But you don’t know what it is / Do you, Mister Jones?).

Ni corto ni perezoso, colocó esos versos al principio y al final de su post Spanish Sketches A.D. 2013: Can Spain achieve what Ireland and Latvia did?, y lo colgó el 6 de agosto. Un post dedicado esta vez a amonestar a España, ese socio preocupante que, pese a los esfuerzos ímprobos de Mariano -siempre obediente y disciplinado-, debería tener la valentía de dar un paso más en el modelo de equilibrio y reforma de la economía europea por la que tanto  se esforzaban los líderes del FMI, al igual que los de la Comisión Europea dirigida por Barroso (él mismo sin duda; incluso el español Almunia…). ¿Cuánto le había dicho Lagarde que recomendaría el FMI a España? Sí, una reducción del 10% de los salarios en dos años sería un buen ejemplo de una meta seria, que permitiera el “tan esperado punto de inflexión”. O sea, una “devaluación interna”, como la que había dado resultados tan exitosos en Irlanda y Letonia, modelo de lo que España debería ser capaz de asumir. Y con argumento nada malo: favorecer el empleo de esos centenares de miles de jóvenes españoles que incrementaban la tasa de desempleo. Sí, decididamente España, como Mr Jones, tenía que poner el oído: no podían seguir instalados en esas cantinelas del Estado del bienestar, ideologías arcaicas propias de los que no se enteran de que el mundo que cuenta está ya en otra cosa.

Pero lo que no cuenta el comisario finlandés son otros datos: por seguir con los modelos que propone imitar, resulta que basta acercarse a los indicadores que más preocupan a los ciudadanos, como el paro y el poder adquisitivo (bien es verdad que esa es una variable que al comisario no le preocupa: ¿acaso mandan algo los ciudadanos?), desmienten semejante optimismo: Irlanda ha pasado del 6,4% de paro en 2008 al 14,7% en 2012 a pesar de haberse estancado en su poder adquisitivo. Y Letonia, del 8% al 14,9% de paro, pero además sus ciudadanos han perdido un 8,9% de capacidad de compra.

Aún peor. No es sólo que al buen Olli le parezcan cuentos de vieja eso de la prioridad de los derechos sociales, corazón del modelo social europeo. Es que él mismo tiene un pensamiento más abstracto que el fobotipo que los ingleses achacan a la filosofía alemana, y realiza esa operación tan frecuente que consiste en desvincular los derechos de su contexto. Aunque fue precisamente un descendiente de esa tradición filosófica, Marx, quien puso en evidencia ese pensamiento abstracto en su conocida crítica del concepto burgués de derechos humanos. Es ese planteamiento irreal el que le permite seguir diciendo que sí, que por supuesto tiene la mayor preocupación por los derechos de los ciudadanos, de los trabajadores. Pero habría que recordarle al comisario Rehn, a la Sra Lagarde y demás cabezas de huevo al servicio de sus verdadero amos –que no de los ciudadanos-, que no es así como se garantizan los derechos. El contexto histórico, social, las condiciones concretas, son imprescindibles para medir si la presunta preocupación coincide con la garantía real, efectiva. Y entonces resulta fácil comprobar que nuestro Olli habla de boquilla, precisamente como ese Mr Jones al que critica Dylan.

¿Qué es eso de analogar todos los salarios? ¿De qué salarios habla cuando pide la reducción del 10%? Evidentemente, no del salario de Christine Lagarde (un 10% de 320.000 euros)? Ni del suyo como comisario (un 10% de 250.000 euros)? No son esos sueldos sobre los que se piden rebajas, porque, además, a ellos les incrementan el salario cada año, seguramente por lo bien que lo están haciendo. ¿Sabe el buen Rehn que los 25000 euros  -o incluso los 32000 euros -que supondrían en su caso y en el de Lagarde tales reducciones, son más del doble del salario completo medio de un trabajador en España, que apenas llega a 12000 y casi cuatro veces más que el salario mínimo interprofesional? ¿Sabe que cuando habla, pues, de bajar el sueldo un 10 % le está diciendo al trabajador español medio que pierda 1200 euros de sus 12000?

Al final habría que reconocer que sí. Probablemente el secretario de Rehn escogió bien dentro del repertorio de Dylan. Pero no para sostener sus argumentos, sino para permitirnos conocer mejor al comisario. Porque ¿quién no le reconocería en la descripción que ofrece Dylan de Mr Jones? ¿No es Rehn alguien que parece sobre todo preocupado por su imagen entre los académicos dominantes (esos que predican el evangelio neoliberal) y por citar de memoria lo política y culturalmente correcto? (you’ve been with the professors / and they’ve all liked your looks / With great lawyers you have / discussed lepers and crooks / You’ve been through all of / F. Scott Fitzgerald’s books / You’re very well read / it’s well known.

¿No podríamos decir que, con su post, Rehn ha entrado como un elefante en una cacharrería o, como dice Dylan de Mr Jones, “you walk into the room / Like a camel”?

Quizás habría que recomendarle, por seguir con la canción, que saque su nariz del muro y se ponga unos buenos auriculares para escuchar la realidad. Sí, eso es lo que necesita Rehn. Escuchar de verdad a Dylan y, de paso, releer el ensayo de otro sabio, el texto de Marx sobre La cuestión judía al que me refería más arriba y que nos enseña que, desvinculados de las condiciones reales, esos derechos proclamados como humanos sólo sirven para mantener el espléndido aislamiento de unos pocos, los que se pueden permitir vivir como islas, en un océano de miseria. Que Rehn se ponga auriculares, y escuche lo que le gritan millones de ciudadanos en Grecia, Portugal y España, hartos del despeñadero al que las recetas de las buenas intenciones de Rehn y sus condiscípulos con las que está empedrado nuestro infierno. De otra forma, merecerá el reproche del payaso a Mr Jones: «¿cómo se siente uno siendo un friki?” («How does it feel To be such a freak ?»).

look out

Un pensamiento en “Dylan y el comisario Rehn (o los derechos sin contexto)

  1. Lo que sigue es un comentario ·»moderado»(es decir no publicado) por..bueno ellos saben quienes son y no voy a ser un alcahuete.:
    La Troika es un pugil de tres brazos, que suelta sus meneitos todos juntos o en fascículos, como ahora:
    primero el FMI nos recomienda la bajada de salarios, despues y a título personal Olli Rehn, que podía poner paz, echa más leña al fuego, a título personal…habla del ejemplo de Lituania e Irlanda, pero se olvida de Grecia, Portugal, Italia y España.
    y según cuanto se agite el saco sin brazos que somos nosotros, el BCE nos dejará K.O. en el primer asalto o, nunca se sabe, nos dará agüita, un bollicao y nos pondrá una tirita en las cejas. (En los ojos no, que saben que los tenemos tapados hace tiempo)
    El saco sparring no tiene brazos ni capacidad de réplica. Solo se le oye decir ¡esto es indignante!. Pero así amigos, nos comerán las moscas.
    Saben que si esto prospera, que prosperará, no pasaremos de lo de siempre y despues de unos días de manifas por calles y plazas…a tragar, como todo el mundo.
    La situación es mucho más caótica de lo que parece. Prueba de ello es que todas estas medidas, ajustes, deberes y rescates no están haciendo una Europa más fuerte sino todo lo contrario. Nadie gana y perdemos todos.
    La política economica del Pito Pito Gorgorito, si sale con barba San Atón o ¡Cáchis, nos equivocamos! es otra señal inequívoca de que las obras del Templo de la Austeridad y la Contención del Gasto, tienen problemas de cimentación.

    Al saco de entrenamiento ,que somos nosotros, le hacen falta brazos, o mejor dicho euros, con los que poder esquivar los golpes del rival, y dar alguno, que ya va siendo hora. De otro modo todo sería hablar por no callar.
    Durante los ultimos años he oido muchas veces lo de a la calle compañeros. ¿A la calle a qué? Muy bien ya estamos en la calle y ¿ahora qué?

    En la calle tendremos los mismos problemas que en casa solo que con mas frio o más calor.
    Hay que hacer algo. ¿Pero qué?
    Como había que hacer algo alguien lo hizo, cuando depositó en el buzón de Olli Rehn el siguiente mensaje.::

    Estimado Sr. Rehn:

    Me dirijo a Ud, como ciudadano europeo, que entiende que las medidas que se están tomando para salir de la crisis no son las correctas y es mucho lo que hay en juego.

    El 12 de junio de 2012 envié al Sr. Durao Barroso un escrito junto con un cheque de siete euros, a favor de la CE, Alemania,Francia, Grecia,Italia, Portugal, Italia y España. Eran la prueba de que cada país puede generar miles de millones de euros,y crear empleo, sin subir impuestos, recortes, donativos, ayudas, rescates y lo más importate:Sin Deuda. generando además un fondo anual de hasta el 5% del PIB. En el caso de España unos 55.000 millones de euros.

    En Septiembre de 2012 envíe un escrito con la misma información al Congreso de los Diputados de España, sin más respuesta que un acuse de recibo.

    Un mes después, el Sr. Martin Schulz, dio respuesta a una copia enviada al Parlamento Europeo.(mientras el Congreso español, seguía sin contestar)

    En Noviembre pasado, se produce un hecho inédito en la economía europea (y creo que mundial) Ua consejería de Educacion de una comunidad autóonoma española, recibió 42,11€ que bien podían haber sido 42.000 millones o 42 billones. Sin perjuicio para nadie. Me gustaría si es posible hacerle llegar más información y proponerle una demostración real (en euros) de cómo cuanto más reciben los enfermos, investigadores, y damnificados por catástrofes naturales y económicas, más se reactivó ANTES la economía y el empleo.

    No creo que la propuesta del FMI de bajar los salarios sea ni mucho menos la mejor opción, cuando tenemos otra que beneficia a todas las partes y no perjudica a ninguna, crea bienestar y reduce la deuda.
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    Ahora la pelota no está en el tejado de Oilli Rehn, sino en el fondo de su portería.. Un golazo en toda regla.

    Alguien le ha dicho, lo ha desafiado (a título personal) a demostrar que hay una opción infinitamente mejor que la de bajar salarios, subir impuestos, recortar, ayudar ,rescatar y sobre todo DEBER.

    Los resultados de la demostración que se propone son instantáneos, pasan del desierto a la jungla sin brotes verdes, ni canciones de verano.

    Para esa demostración no hace falta nadie que nos financie(bueno estaría) te necesitamos a ti. Empresas profesionales, ayuntamientos,,colegios, hospitales, ciudadanos, enfermos, parados investigadores, inmigrantes y porqué no, fineses, griegos, portugueses y todos los que se apunten.

    Se van a enterar de lo que es bueno.

    Mi padre decía una frase que nunca olvidaré: Hijo mío, los consejos en efectivo.

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