Tetek (II): Tocando los huevos

José Miguel Sánchez

Suena un teléfono en la lejanía. Al tercer timbrazo caigo en que es el sonido de mi móvil smartphone de última tecnología 4G. La madre que lo parió. Lo sigo pagando en cómodas cuotas mensuales. Me tiene una permanencia “queyoyaheperdidolacuenta”. He tardado otros tres timbrazos más en encontrarlo. Estaba debajo de las fotocopias de las recomendaciones del Defensor del Pueblo del último año. Es lógico que el peso de tanto incumplimiento de los derechos fundamentales por parte del Estado español haga silenciar hasta este potente smartphone “quenuncacabarédepagar”. ¡Que va! Es que le tenía puesto el volumen bajísimo desde la última reunión. Ya me extrañaba. El Estado español lo aguanta todo. Hasta los incumplimientos sistemáticos denunciados por el Defensor del Pueblo. ¡Coño! ¡Qué es la Soledad Becerril! Pedazo de incumplimientos deben de ser para que la marquesa de salvatierra los denuncie.

Mi smartphone “quenomepuedopermitir”, pero que si no lo tuviera estaría más desactualizado que un chaval de trece años, me ha chivado en la pantalla que es Lourdes. La he conocido hace poco. Al principio me pareció un poco pirrurris. Me extrañó. La amiga que nos presentó no parece codearse con tan alta alcurnia. Es más de mi clase social: media-en-decadencia. En compensación, su marido hace unas tortillas de patata de muerte. Lo de ella es más el salmorejo. Supongo que colgar con un apellido de rancio abolengo no ayuda mucho a tener buena imagen entre el populacho. Tras solo cinco minutos, tuve que tragarme todos mis pensamientos. Menos mal que no tengo la fea costumbre de pensar en voz alta. Tampoco la de escribir mis pensamientos en un blog para que se conozcan urbi et orbi. ¡Qué vergüenza si llegara a enterarse! No podría volver a mirarla a la cara. Pasaron cinco minutos más. Lourdes ya me había adelantado por la izquierda. Pero muy, muy, muy por la izquierda ¡A mí! A lo que hemos llegado.

MENA's

Señor Guerra, estaba usted equivocado. A su izquierda y la del PSOE no está el abismo. Hay un montón de organizaciones, asociaciones, fundaciones, colectivos, redes -personas al fin y al cabo. Son las que han dado, vienen dando y darán contenido a eso que ustedes llaman el Estado social. No es su patrimonio exclusivo. Ni siquiera es su patrimonio. Muchas -sin cobrar un duro en subvenciones- hacen lo que debería ser la función de un Estado decente. Todo ese mundo asociativo está y permanecerá a la izquierda de cualquier partido político. De usted. De mí. Del Estado mismo.

En esa izquierda está Lourdes. Por derecho propio. En el barro todos los días. Partiéndose la cara por la dignidad de los excluidos. El Estado los tira en las cunetas. Ella se para a devolverlos su dignidad. ¡Que indecencia de Estado! ¿¡Por dios santo!? Tanto opusino en el poder y solo se acuerdan de dios con lo del aborto y los maricones. No son cualesquiera excluidos. Son niños. Esos que el Estado llama MENAS. Como para esconderlos detrás de un acrónimo. Pues no. No son menores no acompañados. Nunca lo serán. No les acompañan ni su familia ni, mucho menos, las Comunidades autónomas que asumen a regañadientes su tutela. Esos chavales no están solos. Estaba Papa África. ¡Ole tus huevos Nacho! En tu tumba faltarán flores frescas. Nunca el recuerdo de aquellos niños a los que junto con Lourdes mirasteis a los ojos con respeto y humanidad y metisteis en vuestra propia casa y en vuestros corazones.

Fundac Raíces 2

Está Lourdes. Es la cabeza de la Fundación Raíces. Con un montón de gente comprometida. Hola Marta. Bienvenido Rafa. El conocimiento del derecho no exime de la sensibilidad social. Vosotros sois el mejor ejemplo. Está Javi Baeza. La columna vertebral de la Coordinadora de Barrios. Con todas sus anarcocatólicas en la vanguardia de la lucha. Cada una de ellas vale por un ejército. Pero de los que jamás dejan atrás a un herido ni dan por perdida una batalla. Aprende Rouco Varela. Comulgarán con magdalenas, rosquillas o con lo que le tengan a mano. Conocen mil veces mejor a dios de lo que jamás usted llegará a hacerlo. Viven instalados en el infierno de la exclusión. Presencian a diario el apocalipsis del olvido a los más necesitados. Y lo hacen sin su ayuda. Peor todavía, teniendo que superar los obstáculos que, descuidadamente, pone en su camino. Recuérdelo cada noche que se acueste en su cama de sábanas de hilo. Le rodea el frio de las ánimas del purgatorio que contemplan el dolor ajeno con indiferente displicencia. Javi -como Enrique Castro y Pepe Díaz– dormirán cubiertos con sacos de arpillera. Pero lo hacen rodeados del calor de las almas que han ayudado a evitar el precipicio. No cambio su suerte por la de ellos.

A lo que voy. Que me disperso. He descolgado el teléfono. Lourdes me invita a celebrar el cumple del Tetek el próximo 3 de octubre en la Gabinoteca. No sé si podré ir. Creo que ese día tengo Master de justicia criminal en la Carlos III. Hoy estoy espeso. Mi noción del tiempo y del espacio va en caída libre. ¿Cumple de Tetek? ¿Me estás vacilando? –le he espetado- ¿No lo celebramos antes del verano? ¿Cuántos cumples tiene? Porque papeles no tendrá, pero cumples más que yo. Y es que no se me escapa nada. Menudo fiera estoy hecho.

Glubbb. Ya caí en la cuenta. El de junio fue su cumple de verdad. El que dicen los papeles de Camerún. Llegó indocumentado. Costó mucho que el consulado expidiera un documento oficial. Tiene muchos sellos. Algunos más se los han puesto en España con la legalización. Después ya vino el pasaporte. Estos documentos dicen que nació el 17 de julio de 1993. Esa es la fecha que Joaquín Sánchez-Covisa y Patricia Fernández no se creen. Si no te la creyeras tú; a nadie le importa. Eres un mindundi. Ellos también son unos mindundis. Pero son el Fiscal de Sala Coordinador de Extranjería y la Fiscal Adscrita al Fiscal de Sala, respectivamente. Eso hace que su mindundicidad y sus mindundindeces se conviertan en problemas gordos, pero gordos, para estos chavales. ¡Ay Tetek! No insistas. En las distancias cortas son buena gente. Cuando se echan a la cara el artículo 35 de la Ley de Extranjería, entonces, pierden el norte. Y, no. No es por tu mal castellano. Es más simple. Este artículo y los documentos de la Fiscalía General de Estado que lo interpretan –la Instrucción 2/2001, de 28 de junio; la Circular 2/2006, de 27 de julio; y la Consulta 1/2009, de 10 de noviembre- están escritos en días de mala resaca. No le busques otra explicación. Es un problema que no hayamos podido expulsar todavía toda esta regulación del nuestro ordenamiento. Algún día llegará. Para vosotros ya será tarde. Otros se beneficiarán. Consuélate con ello.

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Entonces ¿qué celebramos el 3 de octubre? ¡Hombre! Es el otrocumple de Tetek. Un Decreto de la Fiscalía de Madrid dice que nació el 3 de octubre de 1991. Tetek ha desarrollado un sentido del humor muy británico. Con gran flema llama a este día: “eldíaquemetocaronloshuevos”. Y yo le entiendo. Para ustedes su día de cumpleaños les puede evocar la carita de un bebé recostándose en el pecho de una madre agotada tras horas de parto. La Fiscalía elige como día de cumpleaños de los chavales cuya minoría de edad no se cree, aquel en que, por una orden suya, se realizan las pruebas médicas de determinación de la edad. Como lo oyen. Al principio creí que lo llamaba así, porque es una tocada de huevos el sinfín de pruebas a las que le sometieron. Que va. Luego me lo explicó. Es que literalmente le tocaron los huevos. Aquel médico acercó el orquidómetro de Prader a sus testículos. Quería calcular su volumen. El aparato en cuestión es como un rosario con doce cuentas. Tres de ellas, las más pequeñas, son azules y se supone indican el volumen correspondiente a un estado prepuberal de desarrollo. El resto son amarillas. Desde 4 a 25 mililitros. Tetek recuerda que las enguantadas manos del médico estaban frías. También el orquidómetro, cuando lo acercó a sus testículos, le produjo un escalofrío. Ya ven. Mi cumpleaños y el suyo es el calor del pecho de una madre. El que la Fiscalía dio a Tetek, el frío de una cuenta del orquidómetro de Prader. Que poca poesía.

El art. 35.3 de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, en la redacción dada por la Ley Orgánica 2/2009, de 11 de diciembre, establece que

“[e]n los supuestos en que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado localicen a un extranjero indocumentado cuya minoría de edad no pueda ser establecida con seguridad, se le dará, por los servicios competentes de protección de menores, la atención inmediata que precise, de acuerdo con lo establecido en la legislación de protección jurídica del menor, poniéndose el hecho en conocimiento inmediato del Ministerio Fiscal, que dispondrá la determinación de su edad, para lo que colaborarán las instituciones sanitarias oportunas que, con carácter prioritario, realizarán las pruebas necesarias”.

Por su parte, el art. 190.1 del Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, dispone que

“[e]n el caso de que la minoría de edad de un extranjero indocumentado no pueda ser establecida con seguridad, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en cuanto tengan conocimiento de esa circunstancia o localicen al supuesto menor en España, informarán a los servicios autonómicos de protección de menores para que, en su caso, le presten la atención inmediata que precise de acuerdo con lo establecido en la legislación de protección jurídica del menor. Con carácter inmediato, se pondrá el hecho en conocimiento del Ministerio Fiscal, que dispondrá, en el plazo más breve posible, la determinación de su edad, para lo que deberán colaborar las instituciones sanitarias oportunas que, con carácter prioritario y urgente, realizarán las pruebas necesarias”.

La cosa les podrá parecer razonable. Una persona extranjera indocumentada y que se dude sobre si es mayor o menor de edad, parece de sentido común que se intente despejar esa duda. Estoy de acuerdo. No voy a discutirlo. No voy a entrar siquiera a debatir sobre la fiabilidad de las pruebas médicas de determinación de la edad. Sólo recordar la muy pertinente cita de Pedro Mata Fontanet, médico y filósofo español del siglo XIX, incluida en el informe monográfico del Defensor del Pueblo publicado el 27 de septiembre de 2011, titulado “Menores o adultos. Procedimientos para la determinación de la edad”. Afirmaba Mata Fontanet que “dar una falsa sensación de absoluta seguridad en un asunto que el actual estado de la medicina no permite dar, no es facilitar el trabajo a la autoridad que demanda la actuación médico legal, sino muy al contrario, hacer un flaco favor a la administración de justicia”. En comprobación de la chapuza nacional –en la que se incluye a la nación catalana, que en esto no se queda a la zaga- les remito a la “Resolución sobre el proceso de determinación de la edad de los menores extranjeros no acompañados” del Síndic de Greuges de Catalunya. Debería ser toda una cura de humildad.

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Tampoco voy a cuestionar que ese procedimiento se deje en manos del Fiscal. Aquí. En España. En un país en que hasta una disputa entre vecinas por haber mojado la ropa tendida se dilucida ante un Juez. Sí. Soy muy desconfiado. Muy mal pensado. Estoy seguro de que este procedimiento de determinación de la edad se ha diseñado a conciencia para sustraerle todas las garantías judiciales del art. 24.1 de la Constitución Española. Es muy sospechoso que un procedimiento en que están implicadas pruebas médicas que afectan a derechos fundamentales de un presunto menor no se radique directamente en sede judicial. Supongo que es más fácil controlar a los fiscales de menores, que responden a una estructura jerárquica que se ancla en el gobierno mismo, que no a jueces independientes. There is something rotten in Denmark.

Ustedes lo han leído. La Ley de Extranjería y su Reglamento lo disponen claramente. Meridianamente. ¡Vamos! Que cualquier lector no jurista lo entiende sin dificultad. Este procedimiento solo resulta posible cuando se localice a “un extranjero indocumentado”. No es tan difícil de entender. Indocumentado = sin documentos. Pues no. Ustedes y yo no sabemos leer. Han tenido que venir sucesivos Fiscales Generales del Estado a sacarnos del error. Como todo el mundo sabe, nuestros Fiscales Generales del Estado son ilustres miembros de la Real Academia Española. Por eso, se han irrogado en sucesivos documentos hacer una interpretación auténtica de esta expresión. La Consulta 1/2009, de 10 de noviembre, resume mejor que ninguna la profunda capacidad hermenéutica de nuestra Fiscalía. En esta Consulta se lee:

“A estos efectos hay que considerar como no documentado, no sólo a quienes carezcan de documentación sino también a quien pretenda acreditar su edad e identidad con documentación presuntamente falsa […], y a quienes hagan uso a efectos de su identificación de cualquier documento […] que incorpore datos manifiestamente incorrectos, contradictorios con otras documentaciones, o que no resultan fiables en cuanto a la determinación de la edad, por proceder de países cuyas administraciones no garantizan la certeza o fiabilidad de los datos que sobre fecha, lugar de nacimiento o filiación del interesado se incorporan al pasaporte”.

Chúpate esa. Casi nada. Otra tocada de huevos.

Tetek mostró su pasaporte. Era un documento oficial. Nadie. Ni uno solo de los Fiscales de este reino, jamás, nunca, se permitió el lujo de dudar de que era un documento original emitido por un Estado soberano extranjero. Ninguno de esos Fiscales tampoco osó pensar ni plantear que su contenido pudiera haber sido falseado o no responder a la verdad. A pesar de todo Tetek fue sometido, sin ninguna explicación, a un procedimiento de determinación de la edad. ¿De donde han sacado estos aprendices de lingüista que Tetek era un “extranjero indocumentado”? No les quitaría el título de Fiscales. Les quitaría el certificado de escolaridad.

Estoy en el sofá. Leo un post que un fulano ha publicado en el blog colectivo de derechos humanos “al revés y al derecho” de infoLibre sobre un tal Tetek y la determinación de edad de los supuestos inmigrantes menores de edad no acompañados. Solo mi marido me acompaña. Pienso en voz alta ¿No te parece que quien inventó eso de la determinación de la edad tocando los huevos a los chavales debía ser un poco pederasta? No me ha contestado. He vuelto la cabeza hacia él. ¡Coño Jonathan. Nunca me escuchas cuando te hablo! Ha seguido sin contestarme. A lo mejor ha hecho un ligero movimiento de la cabeza en ademán de asentimiento. Hacemos una gran pareja. Tenemos el mismo nivel de comunicación que mis abuelos. Creo que nuestro matrimonio va a durar tanto como el de ellos. Sólo la muerte nos separará. Divorcio mediante.

ya-basta mov sociales

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