Nos vigilan en masa… ¿por qué no denunciamos?

Fernando Flores

El último programa de El Objetivo, en el que se entrevista a Snowden, nos ha recordado –lo sabemos de sobra como buenas avestruces– que hace tiempo que hemos perdido buena parte de nuestro derecho a la privacidad. Es decir, el derecho a que nuestros datos no sean fichados y usados más que bajo estrictas condiciones legales, así como el derecho a decidir quiénes pueden acceder a ese territorio más personal y cercano al que llamamos intimidad.

La evidencia del monitoreo masivo e indiscriminado que fundamentalmente EEUU, solo o con apoyo de la Five Eyes Alliance, realiza sobre la población global (la que tiene acceso a terminales de comunicación) hace tiempo que fue asumida por quienes ponen un poco de atención al tema. Aunque, como es lógico, cuando llega la ocasión televisiva, cada uno cumple su papel en el drama, bien negándolo de plano (no se puede esperar de un espía que reconozca que te espía), bien utilizando condicionales y subjuntivos de futuro (no se puede esperar de un ex-ministro de Exteriores que te diga todo lo que sabe). Sigue leyendo